¿Es el puma un felino peligroso? claves para convivir

Más datos del puma (6)

El puma, de nombre científico Puma concolor, también recibe los nombres de cougar, puma, pantera y catamount.

Se mueve por desiertos y zonas montañosas en silencio y suele resultar difícil de ver incluso donde vive.

Los especialistas advierten que es impredecible y puede ser peligroso, así que nunca debes tratarlo como un animal inofensivo.

La respuesta corta es que sí tiene armas para hacer daño, pero casi siempre te evita. Casi nunca agrede a las personas y lo normal es que te observe a distancia sin acercarse.

Los ataques son escasos, aunque posibles como ocurre con cualquier animal silvestre.

La probabilidad de morir o resultar herido por un puma se considera bastante baja si la comparas con otros peligros naturales.

Tienes mucho más riesgo de morir en un accidente de coche con un ciervo que de ser atacado por este felino.

Un cuerpo potente diseñado para matar en silencio

En ese parque de montaña los machos pueden alcanzar hasta 200 libras y ocho pies de largo, con un tercio de esa medida solo en la cola.

A nivel de especie los machos pesan de 36 a 120 kg y las hembras de 29 a 64 kg, por lo que el macho suele ser mucho más pesado.

Esa musculatura potente del cuello y la mandíbula le permite sujetar a la presa y cargarla hasta un lugar seguro.

Su fuerza se combina con una agilidad extrema. Sus patas traseras largas lo convierten en un saltador extraordinario, capaz de elevarse 18 pies en vertical y cubrir 40 pies en horizontal de un solo brinco.

Puede estar activo a cualquier hora, pero concentra su actividad al amanecer y al atardecer, cuando los ciervos también se mueven más.

Lleva una vida solitaria y solo viaja acompañado durante la época de celo o cuando una hembra cría a sus cachorros.

Un territorio enorme que va de norte a sur

Puma caminando entre la vegetación de un bosque montañoso de América del Norte.

Después de los humanos, posee el área de distribución más grande de cualquier mamífero terrestre del hemisferio occidental, desde el norte de la Columbia Británica hasta Argentina.

Esa amplitud le permite adaptarse a condiciones muy distintas y moverse mucho para encontrar comida y refugio.

En zonas de montaña sus territorios estacionales siguen la migración de uapities y ciervos y pueden superar las 500 millas cuadradas.

En otras zonas los ámbitos hogareños varían de 30 a 125 millas cuadradas, equivalentes a 7770 a 32375 hectáreas.

Las hembras estudiadas usan de 26 a 350 kilómetros cuadrados, con un promedio de 140 kilómetros cuadrados.

Ese estilo de vida le obliga a gastar mucha energía y a evitar peleas que le dejarían en mal estado.

Qué come y cómo asegura su comida

Es un carnívoro estricto cuya presa principal es el ciervo, razón por la que su ritmo diario sigue al de estos herbívoros.

En Norteamérica su dieta central son ungulados como alces, uapities, ciervos de cola blanca, ciervos mulos y caribúes.

También captura animales pequeños como puercoespines, conejos, ardillas, marmotas y mofetas cuando se presenta la ocasión.

Come según la oferta local ciervos, cerdos, mapaches, armadillos y liebres, entre otras presas.

Cazador de emboscada, no corredor de fondo

Caza al acecho y ataca por detrás a corta distancia, tras un acercamiento lento y silencioso.

Avanza entre árboles y rocas hasta colocarse a 30 pies o menos y entonces salta sobre el lomo de la víctima con una mordida asfixiante en el cuello.

Esa técnica le permite someter a su presa con rapidez y con menor riesgo para él. Esa eficacia explica por qué debes mantener una distancia prudente y nunca intentar alimentarlo o acercarte.

Puede arrastrar su presa más de 1000 pies lejos del lugar de la matanza antes de comer con tranquilidad.

Suele enterrar parte de la carne y taparla con hojas, hierba, tierra o nieve para volver a alimentarse días después.

Cuándo puede volverse peligroso para ti

Puma en estado de alerta entre matorrales secos con la mirada fija en la lejanía.

Los avistamientos son escasos y hay pocos ataques registrados contra personas.

La mayoría de esos ataques los protagonizan ejemplares jóvenes obligados a cazar por su cuenta y aún sin territorio establecido.

Las observaciones con pumas salvajes capturados muestran que sienten una atracción especial por los niños, por eso debes mantenerlos siempre junto a ti.

Lo habitual es que intente evitar el enfrentamiento, y tanto este felino como el guepardo prefieren huir antes que pelear y rara vez se enfrentan a la gente.

Cómo moverte en terreno de pumas

Es cierto que puede ser peligroso y cualquier problema de convivencia debe comunicarse a las autoridades locales o estatales de fauna.

Para reducir el riesgo cuando pasees por su territorio, tú puedes aplicar estas medidas sencillas:

  • Si corres, puedes despertar su instinto de persecución, así que no huyas corriendo de un puma.
  • Si llega a atacarte, defiéndete con fuerza porque hay casos de presas que lograron ahuyentarlo al resistirse.

Un depredador necesario que necesita espacio

Como gran depredador, ayuda a que las poblaciones de ciervos y herbívoros no crezcan en exceso ni se vuelvan poco saludables para su hábitat.

Sin ese control natural, el equilibrio del monte se resiente y la vida silvestre pierde salud.

La lista roja lo clasifica como Preocupación Menor.

En libertad puede vivir hasta de 18 a 20 años.

Conocer su forma de vida te ayuda a disfrutar del monte con respeto y sin miedo innecesario. Si lo observas con prismáticos y sin interrumpir su rutina, tú ganas una experiencia memorable y él sigue con su vida en calma.

Fuentes