¿Cuál es el pariente vivo más cercano del hipopótamo?

Más datos del hipopótamo (11)

Tradicionalmente, las comparaciones morfológicas vinculaban a los hipopótamos con los cerdos y los pecaríes. Su cuerpo robusto, la piel gruesa y la falta aparente de pelaje reforzaban esta creencia popular. Sin embargo, la ciencia moderna ha demostrado que el pariente vivo más cercano del hipopótamo es el grupo de los cetáceos, el cual incluye a las ballenas, los delfines y las marsopas.

Este impactante descubrimiento rompió con los esquemas de la anatomía comparada tradicional gracias a los avances en la genética moleculares y el análisis del ADN. Aunque a simple vista un hipopótamo y una ballena no parecen guardar relación alguna, las estimaciones moleculares sitúan la separación entre cetáceos e hipopótamos hace unos 55 millones de años, aunque se desconoce si su ancestro común era terrestre, semiacuático o acuático.

La historia evolutiva entre hipopótamos y cetáceos

A finales del siglo XX, las investigaciones genéticas comenzaron a aportar pruebas contundentes sobre la cercanía entre estos dos grupos de animales. Los estudios de secuenciación de ADN revelaron que los hipopótamos están más emparentados genéticamente con las ballenas que con cualquier otro mamífero terrestre actual, como los cerdos o los rumiantes.

Para nombrar esta relación, la comunidad científica adoptó en 1999 el término Whippomorpha para el clado que agrupa a ballenas e hipopótamos. Esta clasificación ubica a los hipopótamos y a los cetáceos dentro del orden de los cetartiodáctilos, agrupando a estos colosos terrestres y marinos bajo una misma rama evolutiva.

El registro fósil incluye a los antracotéridos, una familia de mamíferos cetartiodáctilos del Eoceno; algunos eran semiacuáticos y otros se inferían terrestres. Los antracotéridos no se dividieron en dos linajes hacia ballenas e hipopótamos: son el grupo ancestral del que derivan los hipopótamos, mientras que las adaptaciones acuáticas de hipopótamos y cetáceos evolucionaron de forma independiente.

Adaptaciones anatómicas y comportamientos compartidos

Hipopótamo hembra sumergida junto a su cría en el agua clara de un río.

A pesar de haber tomado caminos evolutivos distintos hace decenas de millones de años, los hipopótamos y los cetáceos conservan características anatómicas y fisiológicas únicas que evidencian su pasado común en ambientes acuáticos.

Entre las similitudes evolutivas más notables destacan las siguientes:

  • Amamantamiento acuático: Las hembras de hipopótamo y las de los cetáceos amamantan a sus crías sumergidas en el agua, una adaptación muy rara entre los mamíferos.
  • Ausencia de glándulas sudoríparas: Ninguno de estos dos grupos posee glándulas sudoríparas tradicionales. Los hipopótamos segregan un fluido rojizo protector para mantener su piel hidratada, mientras que los cetáceos carecen por completo de ellas.
  • Comunicación submarina: Los hipopótamos emiten vocalizaciones y sonidos que se transmiten tanto en el aire como bajo el agua, un mecanismo idóneo para el medio acuático similar a la ecolocalización y los cantos de los cetáceos.
  • Pérdida o reducción de pelaje: Ambos grupos presentan una piel desnuda o con una presencia diminuta de pelo corporal, lo que reduce la fricción y facilita la vida en entornos acuáticos o semiacuáticos.
  • Estructura pulmonar adaptada: Poseen pulmones adaptados para realizar intercambios gaseosos eficientes y aguantar la respiración durante períodos prolongados bajo la superficie.

La familia Hippopotamidae en la actualidad

En la naturaleza actual solo sobreviven dos especies de la familia Hippopotamidae: el hipopótamo común (Hippopotamus amphibius) y el hipopótamo pigmeo (Choeropsis liberiensis). Ambas especies son los únicos representantes vivos de Whippomorpha que no son cetáceos, y las dos son semiacuáticas.

El hipopótamo común es el tercer mamífero terrestre más grande del mundo, después de los elefantes y los rinocerontes blancos; el mayor ejemplar registrado, un macho en cautividad, pesó 4.500 kg, y los machos adultos pesan de media unos 1.546 kg, con un máximo aproximado de 2.065 kg. El hipopótamo pigmeo, en cambio, es considerablemente más pequeño y solitario, y habita principalmente los bosques densos de África Occidental.

Lamentablemente, ambas especies enfrentan amenazas por pérdida o degradación del hábitat y por caza: en el hipopótamo común es ilegal y no regulada, y en el pigmeo se ha registrado caza oportunista de carne de monte. Entender su historia evolutiva y su parentesco único con los cetáceos destaca aún más la importancia de proteger a estos singulares mamíferos en libertad.

Un vínculo fascinante de la naturaleza

El caso del hipopótamo y la ballena es uno de los ejemplos más claros de cómo la evolución puede moldear de forma drástica a especies que provienen de un mismo ancestro. Mientras las ballenas conquistaron los océanos desarrollando aletas y cuerpos hidrodinámicos, los hipopótamos mantuvieron sus extremidades terrestres para dominar los ríos y lagos de África.

Saber cuál es el pariente vivo más cercano del hipopótamo permite apreciar la complejidad del árbol de la vida y cómo los métodos modernos de análisis genético continúan transformando nuestra comprensión sobre el reino animal.

Fuentes