A pesar de su imponente apariencia física y de poseer unos mandíbulas de fuerza extraordinaria, los hipopótamos son animales fundamentalmente herbívoros. La base principal de su alimentación consiste en hierba fresca y pasto corto que consumen durante sus excursiones nocturnas por la tierra firme.
En promedio, un hipopótamo ingiere alrededor de 40 kilogramos de alimento cada noche y puede alcanzar unos 50 kilogramos. Aunque esta cantidad pueda parecer enorme, representa apenas entre el 1 % y el 1,5 % de su peso corporal total.
La dieta nocturna y los hábitos de pastoreo
Los hipopótamos son animales de hábitos eminentemente nocturnos cuando se trata de buscar alimento. Durante la mayor parte del día permanecen en el agua o el barro para mantener la piel húmeda, fresca y protegida, aunque también pueden pastar o descansar en tierra.
Al anochecer, cuando las temperaturas bajan, abandonan el agua en busca de zonas de pasto nutritivo, que suelen estar a unos 3,5 kilómetros del agua y pueden llegar a estar a 7 kilómetros.
Su dieta se compone principalmente de las siguientes fuentes vegetales:
- Pastos terrestres y gramíneas: son la base de su dieta; en algunas poblaciones, los pastos cortos y las juncias llegan a suponer entre el 95 % y el 99 % de lo que comen. Prefieren brotes tiernos y vegetación de bajo crecimiento.
- Frutos caídos: consumen frutas silvestres que encuentran en el suelo cerca de las riberas.
- Hojas y brotes tiernos: complementan su nutrición cuando el pasto escasea durante las estaciones secas.
- Plantas de ribera: consumen pequeñas cantidades de vegetación que crece en las márgenes de los ríos.
¿Por qué los hipopótamos consumen poca comida para su tamaño?

Un hipopótamo adulto pesa de media unos 1.546 kg si es macho y unos 1.385 kg si es hembra, con un máximo registrado en libertad de 2.065 kg, pero requiere una cantidad relativamente baja de alimento diario. Esta característica biológica responde a varias adaptaciones clave de su organismo:
En primer lugar, pasan la mayor parte del día flotando en el agua. Este ambiente les permite ahorrar energía, ya que la flotabilidad sostiene su enorme masa corporal sin requerir un gran esfuerzo muscular.
En segundo lugar, cuentan con un sistema digestivo altamente eficiente. Poseen un estómago complejo en el que los microorganismos ayudan a digerir la fibra vegetal. Este proceso optimiza la extracción de nutrientes del pasto antes de pasar al intestino.
Por último, su nivel de actividad metabólica es considerablemente más bajo que el de otros herbívoros terrestres de gran tamaño que deben desplazarse continuamente bajo el sol.
Cómo comen los hipopótamos: labios y mandíbulas
Existe una creencia popular según la cual los hipopótamos utilizan sus grandes colmillos para arrancar y masticar la vegetación. Sin embargo, su anatomía funcional demuestra lo contrario.
Los hipopótamos utilizan sus labios anchos y musculosos, que miden cerca de 50 centímetros de ancho, para recortar el pasto al ras del suelo con gran precisión.
Sus enormes caninos e incisivos inferiores desempeñan una función exclusivamente defensiva y social. Los emplean para combatir entre machos por el dominio territorial o defenderse de depredadores, pero no participan en el proceso de masticación.
Detrás de sus colmillos cuentan con muelas planas y robustas situadas en la parte posterior de la boca. Estas piezas dentales se encargan de triturar eficazmente la fibra vegetal dura antes de ser ingerida.
El mito de las plantas acuáticas

Dado que los hipopótamos pasan la mayor parte del día sumergidos, es habitual suponer que se alimentan de la vegetación que crece dentro del agua.
No obstante, las plantas acuáticas suelen consumirse con poca frecuencia y tienen menor valor nutritivo, aunque pueden ser una fuente significativa en algunos sitios y temporadas cuando escasean los pastos terrestres de mejor calidad.
Salvo en periodos de escasez extrema, el hipopótamo prefiere esperar a la noche para alimentarse en tierra firme de pasto rico en nutrientes.
Ocasiones excepcionales: ¿pueden comer carne?
Aunque el hipopótamo es considerado un herbívoro estricto desde el punto de vista anatómico y fisiológico, existen registros científicos de comportamientos carnívoros u oportunistas.
En momentos de sequía severa o falta extrema de pasto, se han documentado hipopótamos consumiendo carroña o atacando a otros animales. Estos episodios son raros y excepcionales, no formando parte de su dieta habitual.
El sistema digestivo del hipopótamo no está adaptado para procesar carne de manera regular, por lo que este comportamiento responde únicamente a situaciones límite de supervivencia.
El impacto de su alimentación en el ecosistema
La forma en que se alimentan los hipopótamos cumple un rol fundamental en la salud de los ecosistemas fluviales y de sabana en África:
Al recortar el pasto de manera constante en áreas específicas, crean espacios conocidos como «céspedes de hipopótamo». Estas zonas facilitan el brote de vegetación tierna que aprovechan herbívoros más pequeños.
Además, entre todos los hipopótamos de una zona depositan toneladas de excrementos en los ríos. Estas heces aportan nutrientes esenciales como nitrógeno y fósforo que alimentan a peces, insectos y microorganismos acuáticos.
En resumen, responder a qué comen los hipopótamos nos permite comprender que, más allá de su comportamiento territorial, estos fascinantes mamíferos son herbívoros especializados cuyo pastoreo nocturno resulta vital para el equilibrio de la naturaleza africana.
Fuentes
- IUCN SSC Hippo Specialist Group: Common Hippopotamus
- Animal Diversity Web, University of Michigan: Hippopotamus amphibius (hippopotamus)
- National Geographic: Hippopotamus, facts and photos
- Proceedings of the Royal Society B (via PubMed Central): Hippopotamus are distinct from domestic livestock in their resource subsidies to and effects on aquatic ecosystems