Turritopsis dohrnii se trata del único metazoo conocido capaz de rejuvenecer repetidamente después de que sus medusas se reproduzcan. Un estudio sobre la reversión del desarrollo en Turritopsis dohrnii indica que, ante daño físico, senescencia o condiciones ambientales adversas, las medusas de T. dohrnii evitan la muerte revirtiendo su ciclo vital en sentido opuesto. La medusa que nadaba libremente se reduce hasta el estado de quiste, donde todas sus estructuras desaparecen en una masa opaca y homogénea. Después, del quiste crece un estolón y aparecen brotes que se convierten en pólipos completos. La probabilidad de que una medusa ya madura rejuvenezca alcanza el 100 %, sin un límite aparente en la cantidad de ciclos de reversión que un mismo individuo puede completar.
Esa capacidad no desaparece después de la reproducción, un estado que esos mismos autores asocian directamente con la inmortalidad biológica, ya que en lugar de morir retrocede su propio desarrollo. Sin embargo, National Geographic indica que Turritopsis suele reproducirse de la manera tradicional, por el encuentro de espermatozoides y óvulos que flotan libremente, y que la mayoría de las veces muere también de la manera tradicional. Dicha publicación señala que la reversión ocurre aparentemente solo como una medida de emergencia.
Transformación en quiste y regreso a pólipo

El estudio sobre la reversión del desarrollo en Turritopsis dohrnii describe que la medusa se transforma en un estadio parecido a un quiste con una envoltura externa fina y quitinosa, sin rasgos morfológicos reconocibles que puedan atribuirse ni a medusa ni a pólipo. El cambio es rapidísimo: entre 24 y 36 horas el quiste ya desarrolla rasgos típicos de pólipo, como la hidrorriza estolonal de la que surgirán pólipos nuevos.
En el ciclo reproductivo habitual, la larva plánula se posa en el fondo del mar y se transforma en un pólipo colonial que se propaga asexualmente y del que brotan medusas nuevas. Las medusas adultas, ya nadadoras, liberan sus gametos al agua para que la fecundación se produzca de forma externa.
Transdiferenciación celular y cambios genéticos

Durante la reversión, una célula muscular puede transformarse en célula nerviosa o incluso en espermatozoide u óvulo, un cambio de identidad que los científicos bautizaron como transdiferenciación. National Geographic explica que algunas de sus células pueden apagar ciertos genes y encender otros, reactivando programas genéticos que se usaban en etapas anteriores del ciclo de vida.
En el estadio de quiste ocurren procesos como la actividad de la telomerasa, la regulación de elementos transponibles, los sistemas de reparación del ADN y la supresión de vías de señalización celular, de la división celular mitótica y de la diferenciación y el desarrollo celulares. Por su parte, un estudio en PNAS indica que se identificaron variantes y expansiones de genes asociados con replicación, reparación del ADN, mantenimiento de telómeros, ambiente redox, población de células madre y comunicación intercelular. Su genoma de referencia mide 435,9 Mb, y un estudio en DNA Research informa que se identificaron 23.314 genes de alta confianza.
Rejuvenecimiento en el laboratorio y límites del conocimiento
El trabajo en PNAS informa que solo tres especies del género Turritopsis han sido señaladas como capaces de rejuvenecer después de reproducirse, y menciona una especie estrechamente emparentada de la que no hay evidencia señalada de rejuvenecimiento posreproductivo. Además, solo dos especies de hidromedusas han revertido su ciclo de forma experimental repetida, y lo logran con cloruro de cesio, choques de calor o daño mecánico con agujas.
El estudio sobre la reversión del desarrollo en la especie indica que sus resultados apuntan a posibles vías de investigación futura sobre estrategias de desarrollo, transdiferenciación celular y envejecimiento usando a T. dohrnii como sistema in vivo no tradicional. No obstante, Maria Pia Miglietta descartó en National Geographic las noticias que implicaban que la medusa podría guardar la clave de fármacos antiedad para humanos, y el mecanismo exacto de la reversión de edad sigue siendo un misterio. Ninguna de las fuentes en las que se basa este artículo registra el mecanismo exacto de esa reversión de edad ni si la inmortalidad se ha observado en ejemplares silvestres.
Rasgos físicos y distribución geográfica
Las fichas de clasificación sitúan a esta especie en el filo Cnidaria (corales, anémonas de mar, medusas y parientes), la clase Hydrozoa, el orden Anthoathecata y la familia Oceanidae. Fue descrita en el mar Mediterráneo en 1883, pero su talento extraordinario no se reconoció hasta los años noventa. De adulta mide aproximadamente el ancho de la uña del meñique de una persona, y National Geographic la describe como un diminuto dedal peludo que vive en el Mediterráneo y también frente a las costas de Japón.
El estudio que comparó el ADN de estos animales analizó ejemplares de aguas de España, Italia, Japón, Florida y Panamá, entre otros lugares. Los responsables del trabajo sospechan que viajan como polizones en el agua de lastre de los barcos y que los pólipos podrían fijarse a los cascos de las embarcaciones. Asimismo, las agrupaciones de aguas tropicales suelen tener solo 8 tentáculos, mientras que las de regiones templadas pueden alcanzar 24 o más.
Fuentes
- Animal Diversity Web (University of Michigan): Turritopsis dohrnii (Classification)
- National Geographic: «Immortal» Jellyfish Swarm World’s Oceans
- National Geographic: Jellyfish: Scary, Squishy, Brainless, Beautiful
- G3: Genes, Genomes, Genetics (PubMed Central): Transcriptome Characterization of Reverse Development in Turritopsis dohrnii (Hydrozoa, Cnidaria)
- PNAS (PubMed Central): Comparative genomics of mortal and immortal cnidarians unveils novel keys behind rejuvenation
- DNA Research (PubMed Central): Genome assembly and transcriptomic analyses of the repeatedly rejuvenating jellyfish Turritopsis dohrnii