Colores del ajolote: del pardo verdoso al blanco y dorado

Más datos del ajolote (7)

El ajolote (Ambystoma mexicanum) es, en su forma natural, un animal oscuro, de tono pardo verdoso y moteado. Aun así, existen ejemplares blancos, rosados, dorados o multicolores. En este artículo te explico cuáles son esos colores, qué células los producen y cuáles podrían verse en libertad.

Cuál es el color natural del ajolote

Cuando se habla del color «silvestre» o wild type, los especialistas se refieren a un ajolote de tono oscuro, pardo verdoso y con manchas. Es la referencia con la que se comparan todas las demás variantes.

La razón tiene que ver con su entorno. Su coloración oscura imita los lagos de fondo fangoso donde vive. Además, el animal puede aclarar u oscurecer su tono unos pocos matices para camuflarse mejor.

Los ojos del ajolote

El color de los ojos también forma parte de su aspecto. Sus ojos son redondos y oscuros, con un iris amarillo iridiscente.

Qué células dan color a la piel del ajolote

Primer plano de la piel moteada de un ajolote pardo verdoso con destellos dorados y brillos iridiscentes junto al ojo

El tono pardo verdoso no viene de un único pigmento. Surge de la mezcla de tres tipos de células pigmentarias en la piel:

  • Melanóforos: aportan el negro.
  • Xantóforos: aportan el amarillo.
  • Iridóforos: son más escasos y dan un brillo iridiscente.

La proporción entre estas células explica las variantes de color. Los melanóforos, por ejemplo, fabrican melanina dentro de unos orgánulos llamados melanosomas.

Variantes de color del ajolote

Aunque el tono natural es oscuro, hay ejemplares blancos (albinos), rosados, dorados o multicolores.

Esos colores se conocen como morfos. En los laboratorios, los ajolotes abarcan desde el tipo silvestre oscuro hasta el albino.

Ajolote blanco (leucístico)

El ajolote blanco es un caso muy conocido. En la colección original que llegó a París solo había un ejemplar que no era de tipo silvestre, y era blanco. Ese fenotipo se llama leucístico y se caracteriza por tener pocos melanóforos o ninguno.

Ajolote melanoide (negro)

La variante melanoide es la opuesta. Tiene muchísimos melanóforos, menos xantóforos y ningún iridóforo. Esas células dan una coloración oscura uniforme que tapa casi por completo el amarillo de los xantóforos.

Otros colores en cautiverio

Durante la larga historia de cría de los ajolotes de laboratorio se descubrieron pigmentos adicionales que se heredan de forma sencilla, siguiendo patrones mendelianos. Por eso hoy existen tantos colores distintos.

Qué colores pueden verse en libertad

Ajolote oscuro caminando por el fondo fangoso de un canal, con otro ejemplar pálido semioculto entre raíces

Los investigadores consideran que la variante blanca y la melanoide son variantes naturales. Es posible que sigan presentes en la población nativa de Xochimilco, en México.

Por qué importa conservar al ajolote y su hábitat

El ajolote vive en un rincón muy reducido del mundo. Antes ocupaba una serie de lagos y humedales del Valle Central de México. Hoy sus poblaciones se limitan a tres sitios aislados en el sur de la Ciudad de México.

Está casi extinto en su hábitat original, sobre todo por la introducción de peces depredadores y por la pérdida de su entorno.

Otras señas para reconocerlo

Mide en promedio unos 20 cm, aunque puede superar los 30 cm.

Resumen rápido de los colores del ajolote

  • Silvestre: pardo verdoso oscuro y moteado.
  • Leucístico: blanco, con pocos melanóforos o ninguno.
  • Melanoide: oscuro uniforme, sin iridóforos.
  • Otros morfos: rosado, dorado o multicolor.

En pocas palabras, el color del ajolote depende de cuántas células pigmentarias de cada tipo tenga su piel.

Fuentes