Por qué el ajolote está en peligro de extinción hoy

Más datos del ajolote (7)

El ajolote silvestre resiste en una fracción mínima de su hogar original y su tendencia poblacional sigue en descenso, por eso hoy se clasifica en peligro crítico.

Si te preguntas por qué el ajolote está en peligro de extinción, la respuesta directa es que la urbanización, la contaminación y los peces introducidos lo presionan al mismo tiempo en los canales de Xochimilco.

Un anfibio que conserva su forma larvaria en la edad adulta

El ajolote pertenece al grupo de las salamandras topo y mantiene vida acuática con branquias externas plumosas durante toda su existencia. Su desarrollo es neoténico, lo cual quiere decir que conserva rasgos juveniles cuando ya puede reproducirse en lugar de cambiar para vivir fuera del agua.

A diferencia de muchas salamandras, no se transforma en una forma terrestre adulta y respira bajo el agua gracias a branquias externas muy desarrolladas. El cuerpo muestra cabeza ancha, branquias plumosas visibles, cola con aleta y ausencia de párpados móviles, un conjunto adaptado a moverse entre plantas y fondos fangosos.

Los adultos alcanzan en promedio unos 20 cm y algunos ejemplares superan los 30 cm, además de llegar a pesar hasta 300 gramos. Su nombre científico es Ambystoma mexicanum y en México también se le llama salamandra ajolote, una identidad que lo distingue de otras salamandras del mismo género.

Dónde vive en libertad y por qué ese espacio es tan frágil

Históricamente ocupó los lagos Chalco y Xochimilco del valle de México, cerca de la Ciudad de México, pero hoy su presencia se concentra en Xochimilco. De aquellos dos lagos donde era nativo, solo queda Xochimilco, situado a unos 2274 m de altitud, porque Chalco desapareció como lago.

El lago Chalco se perdió por completo al drenarse para obtener agua potable, mientras Xochimilco quedó reducido a una red de canales y pantanos. La superficie de agua disponible en Xochimilco ronda apenas los 2 km2, así que cualquier vertido o cambio de nivel afecta a casi toda la población a la vez.

Ahora solo persiste en 3 sitios aislados del sur de la Ciudad de México, en el distrito de Xochimilco, donde se mezclan zonas urbanas y rurales. Habita aguas tranquilas de humedales y prospera mejor en aguas frías de 16 a 20 °C, un rango estrecho que la contaminación y la alteración de caudales pueden romper.

Necesita agua clara para detectar a sus presas con la vista y usa la vegetación acuática para poner sus huevos y para esconderse de depredadores.

Qué come y cómo caza entre la vegetación

Ajolote emboscando pequeñas presas acuáticas entre la densa vegetación sumergida de un canal dulce.

Tú lo verás quieto mucho tiempo porque es un depredador de emboscada que se alimenta de una amplia variedad de invertebrados. Su dieta incluye gusanos, moluscos, crustáceos, larvas de insectos y hasta peces pequeños, que traga por succión pese a tener dientes poco desarrollados.

Las presiones que explican su riesgo crítico

La mayor amenaza es la urbanización unida a la contaminación de los lagos y estanques dulces donde vive. El crecimiento de la población humana compite por el agua dulce y los vertidos deterioran la calidad del medio donde respira, come y se reproduce.

Un lago convertido en barrio y canal de riego

La degradación de su área histórica avanzó a medida que la ciudad desecó lagos, abrió calles y transformó humedales en canales urbanos. Xochimilco recibe agua de una sola planta de tratamiento, por eso depende de una fuente casi única y vulnerable a fallos o a descargas de mala calidad.

Tras las tormentas fuertes, las aguas residuales entran en los canales y aportan bacterias, exceso de nutrientes y metales pesados que dañan huevos, larvas y adultos.

Peces introducidos que depredan y compiten

El ajolote casi se extinguió en su medio natural en parte por la llegada de peces depredadores y por la pérdida de hábitat. La tilapia y la carpa atacan y compiten con el ajolote en todas sus etapas posibles, desde huevo y larva hasta adulto.

Esos peces grandes, junto con garzas y cigüeñas, están entre sus pocos depredadores silvestres.

Captura pasada que retiró reproductores del medio

La recolección excesiva para alimento y medicina se sumó a la depredación por especies introducidas y aceleró su declive persistente.

Cuántos quedan y por qué cada adulto cuenta

Ajolote adulto solitario nadando entre la vegetación de un refugio acuático limpio en Xochimilco.

La estimación disponible sitúa la población silvestre en solo 50 a 1000 adultos, una horquilla muy baja para un vertebrado acuático. Con tan pocos adultos, cada canal que se contamina o se llena de peces exóticos puede borrar una parte importante de los reproductores.

Cómo se reproduce y por qué sus crías son vulnerables

La hembra puede producir de 300 a 1000 huevos por evento reproductivo, una cifra alta que compensa la gran mortalidad natural de huevos y larvas. Ella deposita los huevos de forma individual sobre plantas o rocas para ocultarlos de los depredadores.

Los huevos eclosionan unas 2 semanas después y las crías nadan enseguida sin recibir cuidado parental. La madurez llega entre los 6 y 8 meses de edad, así que una temporada mala puede retrasar el reemplazo generacional si faltan refugios seguros.

Los adultos pueden vivir de 10 a 15 años, una longevidad que en teoría permitiría varias temporadas de cría si el canal se mantiene limpio y conectado.

Qué se hace para salvarlo y cómo puedes apoyar

Los conservacionistas ya crean refugios acuáticos con filtros de agua en los canales y excluyen a especies no nativas como la tilapia. Desde 2014 se impulsan áreas de refugio específicas y se promueve agricultura tradicional sin fertilizantes ni pesticidas junto a los canales.

Tú puedes apoyar al elegir visitas responsables, evitar liberar peces o mascotas en los canales y respaldar proyectos que mejoran la calidad del agua. Para salvarse necesita agua limpia, plantas y espacio sin depredadores introducidos en su único hogar.

Fuentes