El ajolote (Ambystoma mexicanum) es una salamandra que se reproduce y muere en el agua, sin llegar nunca a la forma terrestre de sus parientes. Esa vida acuática permanente tiene una consecuencia muy concreta: en cautividad vive alrededor de 10 años de media, y los récords de laboratorio van bastante más allá. En libertad, en cambio, las fuentes especializadas no aportan ninguna cifra, y conviene decirlo claro antes que elegir el número más grande que circula por ahí.
Ese contraste entre cautividad y libertad es la clave para entender la respuesta. La ficha de la especie publicada por el San Diego Zoo Wildlife Alliance, revisada por el investigador que estudia al ajolote en Xochimilco desde hace más de veinte años, fija una esperanza de vida típica en cautividad y deja sin datos a las poblaciones silvestres. Animal Diversity Web coincide en que la especie es casi extinta en su hábitat y en que se conoce muy poco de su historia natural fuera de los laboratorios.
Las cifras de longevidad, fuente por fuente
- San Diego Zoo Wildlife Alliance: una esperanza de vida típica en cautividad que ronda los 10 años; en libertad, sin datos reportados.
- Animal Diversity Web: 5 a 6 años de longevidad esperada en laboratorio, un máximo de 15 años en cautividad y algunos casos comprobados de 10 a 15 años de vida.
- Revisión en la revista Gerontology: hasta 25 años como máximo estimado en cautividad, con la advertencia de que no hay datos de mortalidad para la especie.
- National Geographic: 10 a 15 años de vida media en libertad, en su ficha de referencia general.
La cifra del zoológico es la más prudente, porque no procede de estimaciones oficiales de zoológicos sino de otros estudios. Las más altas suelen ser récords de laboratorio, no el promedio de lo que le espera a un animal salvaje.
Por qué vive tanto: neotenia y un cuerpo que no envejece como el tuyo
El ajolote es una salamandra paedomorfa o neoténica: conserva características de larva incluso cuando ya es un adulto capaz de reproducirse. Sus branquias externas con forma de pluma y la aleta de la cola no son un rasgo pasajero, se mantienen durante toda la vida. Los adultos también tienen pulmones funcionales y respiran en parte a través de la piel.
A esa forma de larva permanente se suman dos rasgos que explican la longevidad. El primero es que el ajolote sigue creciendo durante toda su vida, sin el punto en el que un anfibio normal deja de crecer. El segundo es que casi no desarrolla enfermedades propias de la edad: una revisión publicada en Gerontology señala que las enfermedades relacionadas con el envejecimiento son raras en esta especie, y que los animales de más edad se mueven y se alimentan con menos frecuencia que los jóvenes, lo que apunta a un metabolismo más lento.
El esqueleto también cambia con los años, pero sin volverse frágil. En las crías es muy cartilaginoso, y parte de ese cartilaje se sustituye por hueso a medida que el animal envejece.
Nunca deja de crecer y regenera casi todo

La velocidad de la reconstrucción se ralentiza con la edad: una extremidad se recupera en semanas cuando el animal es una larva y tarda meses cuando ya es un adulto sexualmente maduro.
Lo que sí resulta espectacular es aquello que puede rehacer. Regenera extremidades completas y también órganos internos como el corazón, el cerebro o los pulmones, sin dejar cicatriz permanente. Ahí está el motivo por el que este animal aparece en miles de laboratorios: los investigadores estudian cómo consigue reparar sin cicatrizar, porque en los humanos el tejido que forma una cicatriz ya no se reconstruye. Su genoma, el segundo más largo del reino animal con 32 mil millones de pares de bases, se usa como referencia para entender ese proceso.
Cuándo alcanza la madurez y cómo es su puesta
El calendario del ajolote es lento. La madurez sexual llega alrededor de los 1,5 años de edad, algo antes en cautividad, y lo alcanza sin dejar atrás su forma de larva.
Los huevos eclosionan en unas 2 semanas en agua de 20 °C, aunque con agua más fría el proceso puede alargarse hasta cuatro semanas. Las crías miden entre 2 y 3 mm y las hembras pueden poner entre varios cientos y más de 1.000 huevos por puesta. En libertad, el apareamiento se concentra entre marzo y junio.
Dónde vive: los canales de Xochimilco
Hoy el ajolote solo se encuentra en tres sitios aislados del sur de la Ciudad de México, casi todo en los canales de Xochimilco. De los dos lagos donde vivía originalmente, Chalco y Xochimilco, solo Xochimilco conserva todavía su forma actual, a unos 2.274 m de altitud. La superficie de agua de esos canales es pequeña, alrededor de 2 km².
El agua de esos canales se mueve entre los 16 y los 20 °C, un intervalo parecido al que se mantiene en los zoológicos. Para sobrevivir ahí necesita tres cosas: agua limpia, porque detecta las presas con la vista; vegetación acuática, que le sirve de refugio y de soporte para poner los huevos; y un fondo de fango, arena o grava. Vive prácticamente en el lecho y se desplaza a ondulaciones, más para moverse entre la vegetación que para ganar velocidad.
Qué come y cómo lo caza

El ajolote es carnívoro y, dentro de su rango, ocupa una posición alta en la red trófica. En libertad los adultos comen peces pequeños, gusanos, insectos, pequeños crustáceos y también algas, e incluso otros ajolotes. Las crías se alimentan de zooplancton y de gusanos.
Traga la presa por succión, sin masticar, y a veces aspira también gravilla, que le ayuda a triturar el alimento dentro del estómago. Su coloración oscura en libertad cumple una función práctica: el negro y el marrón oscuro lo camuflan contra el fondo.
Por qué los especialistas no dan una cifra de vida en libertad
La respuesta corta es que casi no hay animales que medir. El San Diego Zoo Wildlife Alliance recoge que solo quedan entre 50 y 1.000 adultos en la naturaleza, mientras que miles de ejemplares viven en laboratorios, zoológicos y colecciones privadas. Quien te diga cuántos años vive un ajolote, en casi todos los casos, está hablando de un animal criado en cautividad.
La población sigue decreciendo y la última evaluación de la UICN mantiene al ajolote en la categoría de en peligro crítico desde 2019. Las amenazas son conocidas y se refuerzan entre sí:
- Peces exóticos como la tilapia, que compiten por el alimento y se comen las salamandras más pequeñas.
- Contaminación del agua por actividades agrícolas e industriales, que ha reducido drásticamente la población.
- Pérdida de hábitat por el crecimiento de la ciudad y por el turismo.
- Comercio y consumo anteriores: se vendían para alimento, medicina tradicional y mascotas.
Antes de la llegada de esos peces, el ajolote no tenía depredadores significativos más allá de los propios humanos. Hoy figura en el Apéndice II del CITES, está protegido como especie en peligro por el gobierno mexicano, y biólogos y agricultores de las chinampas trabajan juntos en limpiar el agua y espantar a los peces introducidos.
Qué implica para ti si lo tienes en casa
Si tienes un ajolote en casa, el dato más útil de toda esta conversación es que no debes inducir la metamorfosis. Se puede provocar con hormonas tiroideas o con yodo, pero causa estrés y acorta la vida del animal, y los especialistas la descartan. Su etapa de larva es su etapa de adulto, no un defecto que haya que corregir.
Y un apunte de conservación: el ajolote está entre los anfibios más amenazados de América Latina, y en la mayoría de los países no se permite el comercio internacional de la especie, en parte por el riesgo de captura ilegal. Comprarlo a un criador o a una organización de rescate consolidada, y mantenerlo bien cuidado, es la forma más directa de no ayudar al declive de una población que ya casi no existe fuera de unos pocos canales.
Fuentes
- Animal Diversity Web, University of Michigan: Ambystoma mexicanum (Salamandra ajolote)
- National Geographic: Axolotl
- San Diego Zoo Wildlife Alliance Library: Axolotl (Ambystoma mexicanum) Fact Sheet: Summary
- San Diego Zoo Wildlife Alliance Library: Axolotl (Ambystoma mexicanum) Fact Sheet: Distribution & Habitat
- San Diego Zoo Wildlife Alliance Library: Axolotl (Ambystoma mexicanum) Fact Sheet: Population & Conservation Status
- Gerontology (Karger), via PubMed Central: Advancements to the axolotl model for regeneration and aging